miércoles, 4 de diciembre de 2019


Poeta de mar.
Hubo una tarde que me hice poeta,
las arenas de la playa enrojecieron
la piel se me pegó más a la carne amarga,
el sol me puso tirante las palabras
                                                     me quité la polera,
agarre fuerza con el levante otoñal,
me hice poeta sumergiendo mi pelo crespo en el mar,
fuerte tomé la cadera de una perversa bifurcada,
la sal me manchó de blanco la piel antigua que llevaba puesta,
las calles se me hicieron más estrechas y los cerros más altos,
me llevé conmigo esos toques de guitarra
esa que tu sabes
la que me hace quererte como a mi me gusta,
                                                  hembra gitana, cadenas rompíó,
a punta de cuadernos
agarré el camino de la montaña al mar,
quebrar mi voz cuando el frío deje de venir una y otra vez,
me tome el mar entero,
enfermé de poeta una tarde en que no estabas,
encima mío vino todo,
una avalancha de tos
una suspensión embarazada de deseo,
ya no pude más, lagrimas de desamor,
me volví más hombre y más poeta una vez en que no estabas,
                                              me quise alejar
                                             al bosque de tus piernas quise quemar,
me hice poeta de mar
me hice poeta de enamorado
me hice poeta en tu ausencia.