Poeta
de mar.
Hubo una tarde que
me hice poeta,
las arenas de la
playa enrojecieron
la piel se me pegó
más a la carne amarga,
el sol me puso
tirante las palabras
me quité la
polera,
agarre fuerza con el
levante otoñal,
me hice poeta
sumergiendo mi pelo crespo en el mar,
fuerte tomé la
cadera de una perversa bifurcada,
la sal me manchó de
blanco la piel antigua que llevaba puesta,
las calles se me
hicieron más estrechas y los cerros más altos,
me llevé conmigo
esos toques de guitarra
esa que tu sabes
la que me hace
quererte como a mi me gusta,
hembra gitana,
cadenas rompíó,
a punta de cuadernos
agarré el camino de
la montaña al mar,
quebrar mi voz
cuando el frío deje de venir una y otra vez,
me tome el mar
entero,
enfermé de poeta
una tarde en que no estabas,
encima mío vino
todo,
una avalancha de tos
una suspensión
embarazada de deseo,
ya no pude más,
lagrimas de desamor,
me volví más
hombre y más poeta una vez en que no estabas,
me quise alejar
al bosque de
tus piernas quise quemar,
me hice poeta de mar
me hice poeta de
enamorado
me hice poeta en tu
ausencia.