miércoles, 3 de abril de 2019


Aclarada.

Preparé los diarios
mezclé,
confundí mis cartas sin mandar con los mapas
mapas rayados y cartas con letra cuidada,
envolví mis frutas, queso y pan
el vino con corcho sellado con cera,
morral
morral
dejé atrás la plaza de mi pueblo
el viento de cuero
látigo generoso rompiendo mis costuras,
pero ya me fui de mi caserío.

Cuando llegué a la puerta de tu casa tenías las uñas rotas
pasado a cerro como  venía
tú tan de mar, tan mediterránea en ese pacífico ancho
ancha el pecho
me miraste y sabías que había comido arañas y pasado días mojado,
te mostré los mapas y las cartas,
abriste una y me hablaste de él.

Abrir de canal un pollo,
comerme la carne tibia
la víscera que entra en mi víscera
me lavé en una fuente y de puro frío me sentí vivo,
dije que bailaras
que bailaras bailaora para mi
y toqué el cajón,
ni una sola vez me miraste y al final de tu danza sudabas de oro,
bebí de tu oreja
te abriste de piernas y te tocaste menstruada
marca
marca
marca de Caín en mi frente,
mi pelo estaba tieso y te paraste
te entraste para la casa y me dejaste solo en el patio,
con la frente signada
con tu ausencia aclarada.